¿Quién es Guillermo García González? ¿Cuál es su relación con la Seguridad y Salud?

Soy Profesor Titular de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social en la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), Secretario General de ANEPA y Director General de OTP- Oficina Técnica de Prevención. Llevo toda mi vida profesional dedicada a la seguridad y salud en el trabajo, intentando modestamente mejorar las condiciones de vida de los trabajadores y, con ello, de las empresas. Actualmente dirijo el Grupo de Investigación “TR3S-i” (Trabajo Líquido y Riesgos Emergentes en la Sociedad de la Información”, dedicado a analizar el impacto de las nuevas formas de trabajo en la prevención de riesgos laborales. También soy vocal de la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo.

Vivimos un cambio de paradigma que ha impulsado modelos de gestión con un enfoque integral que integran protección, prevención y promoción de la salud, dando lugar a las organizaciones saludables. Sin embargo, ese cambio de paradigma está tardando en llegar a las Pymes. ¿Cree que terminará llegando a este colectivo empresarial? Y en su caso ¿Qué dificultades plantea a este colectivo la adopción de estos nuevos modelos de gestión?

El modelo de organizaciones saludables, pese a que resulta aplicable a cualquier tipo de empresas, no ha tenido la penetración deseable en las PYMES. Varias son las razones para ello: ausencia de cultura preventiva, inexistencia de obligatoriedad legal, desconocimiento de los beneficios que aporta a la organización la implementación de modelos de gestión estructurados, etc. La escasa receptividad que las PYMES han mostrado hacia los modelos integrales que apuestan por la promoción de la salud es lógica, si partimos de que hace menos de 25 años muchas de estas empresas desconocían incluso sus obligaciones básicas preventivas. Se ha conseguido un avance importante, pero aún queda mucho para que las organizaciones españolas tomen conciencia de la trascendencia de la implementación de políticas de promoción de la salud en el ámbito empresarial.

En los últimos tiempos parece que asistimos a una individualización de las relaciones laborales (crisis económica, reformas laborales…) ¿Está de acuerdo? ¿Cree que ésta individualización tiene efectos sobre los derechos relacionados con la Seguridad y Salud en el Trabajo? ¿De qué manera?

Efectivamente, las últimas reformas han profundizado en la individualización de las relaciones laborales, laminando la dimensión colectiva de las mismas. En un país como España, con escaso sentido colectivo de las relaciones laborales, esta medida ha tenido efectos poco deseables y ha minado aún más el papel de la autonomía colectiva en la regulación de las condiciones de trabajo. Esta pérdida de poder colectivo se ha visibilizado en mayor medida en las materias clásicas objeto de negociación, salario y jornada, pero ha afectado, directa o indirectamente, a todos los ámbitos de las relaciones laborales. Ante estas circunstancias, se hace preciso retomar un marco de diálogo social entre los actores implicados en las relaciones laborales y diseñar e implementar un profundo proceso de modernización de la autonomía colectiva en nuestro país, que, partiendo del consenso, facilite que empresarios y trabajadores adopten un rol protagonista en la mejora de las condiciones de seguridad y salud en el trabajo.

La denominada cuarta revolución industrial, marcada por las tecnologías, han revolucionado y cambiado no sólo la forma en que vivimos y consumimos, sino también la forma en la que trabajamos. Se habla de trabajo líquido. ¿Qué es exactamente el trabajo líquido? ¿Qué le caracteriza? ¿Qué incidencia tiene sobre la Seguridad y Salud en el Trabajo?

El trabajo líquido se inserta en la modernidad líquida descrita por Zygmunt Bauman; una nueva realidad marcada por la ausencia de certezas sociales, que en el ámbito laboral viene caracterizada por un trabajo sin tiempo y lugar ciertos y estables y con unas condiciones en frecuente mutación. Es evidente que las tecnologías de la información y la comunicación han generado este cambio en los modelos organizativos que ha incidido en nuevas formas de trabajo: teletrabajo, trabajo en movilidad, deslocalización, (multi)microtareas, etc. Todas estas nuevas realidades suponen nuevos retos para los prevencionistas, que ven dificultada su labor frente al tradicional puesto de trabajo solido, con ubicación, tiempo y tareas perfectamente definidas. En este escenario, es necesario repensar el modelo de seguridad y salud configurado actualmente, dotando de mayor protagonismo a los actores sociales, empoderando al trabajador no solo como objeto de protección, sino también como sujeto activo de la tarea preventiva, y formulando propuestas innovadoras que se alejen de viejas fórmulas dogmáticas pensadas para modelos laborales superados por la propia realidad socioeconómica.

El teletrabajo es una realidad cada vez más presente que favorece una mayor productividad, mejor conciliación de la vida personal, familiar y laboral… sin embargo plantea muchas dificultades para la conciliación de la vida empresarial desde el punto de vista de la evaluación de riesgos laborales (actividad básica para garantizar una protección eficaz de la seguridad y salud del trabajador). ¿Cómo cree que debe plantearse esa conciliación empresarial? ¿Cree próximo un marco legislativo en este sentido?

En el caso de los trabajadores que realizan tareas en su domicilio, total o parcialmente, se hace difícil conciliar el derecho a la inviolabilidad del domicilio del trabajador y la obligación de prevención de riesgos laborales empresarial. En estos supuestos, para que el empresario pueda cumplir su deber de protección, es necesario que el trabajador preste su consentimiento para que el técnico de prevención pueda acceder a su espacio de trabajo. Si el trabajador no presta su consentimiento, la evaluación del puesto resulta de muy difícil realización, y por ello, el resto de obligaciones (formación, vigilancia de la salud, etc.) no podrán tener el alcance necesario, al basarse de forma esencial en los riesgos detectados en la evaluación de riesgos. Actualmente, nuestro sistema jurídico no recoge ninguna solución concreta frente a esta realidad. Tampoco parece que a corto plazo se vaya a acometer esta regulación, pues existen prioridades perentorias en la agenda política. No costaría mucho esfuerzo su regulación, máxime cuando tenemos países de nuestro entorno más próximo, como Portugal, que cuenta con regulaciones en este punto que nos pueden servir de referente.

¿Cree que asistimos una era de cambio o un cambio de era? ¿Por qué?

 Todo parece indicar que nos encontramos ante un cambio de era. La revolución digital ha incidido de forma intensa y extensa en todos los ámbitos. Los modelos sociales, económicos, culturales y políticos han sufrido grandes cambios a los que nos hemos tenido que adaptar de forma brusca y sin apenas margen de reflexión. Todo apunta a que internet y la sociedad del conocimiento han supuesto de facto una revolución de tal magnitud que hará que nada vuelva a ser como antes.

Por iniciativa de las patronales, Servicios de Prevención Ajenos y ASPREN, la Universidad Carlos III de Madrid ha desarrollado una investigación científica que ofrecerá datos cuantitativos y cualitativos acerca de la actividad preventiva ajena en las organizaciones españolas. Este informe ha contado con el apoyo del Instituto Nacional de Seguridad, Salud y Bienestar en el Trabajo (INSSBT).  Usted ha coordinado el Estudio denominado “Calidad e integración de la prevención realizada por los SPA”. ¿Puede contarnos más acerca de este estudio y sus resultados?

El estudio está ahora mismo en su fase final y las conclusiones se harán públicas en breve. Ha sido una apuesta decidida de las tres patronales sectoriales por conocer la auténtica realidad de los sistemas de gestión preventiva en las empresas españolas. Se ha tratado de dar al estudio la máxima independencia y rigurosidad, y por ello se decidió que fuera elaborado por una entidad ajena y del prestigio de la Universidad Carlos III de Madrid. En breve estará a disposición de toda la sociedad y de los principales agentes con responsabilidades preventivas.

Cuando se habla de falta de integración de la PRL en las organizaciones y particularmente en las Pymes y Micropymes, con frecuencia se achaca a la externalización que hacen de la PRL . ¿El estudio qué evidencia en este sentido?

Como os he señalado, el estudio está aún pendiente de finalización, por lo que no os puedo adelantar conclusiones definitivas. No obstante, sí que me gustaría señalar que, de todos los estudios científicamente validados que existen publicados hasta la fecha en nuestro país, se deduce que integración no va ligada necesariamente a internalización. Ni la integración requiere internalizar recursos, ni la externalización a través de los SPA supone un impedimento para la integración. Es más, en varios estudios se evidencia que las empresas que cuentan con el asesoramiento especializado de un SPA tienen una mayor integración preventiva. En todo caso, os debo remitir al estudio final, que estará en breve a vuestra disposición para poder conocer a fondo las conclusiones obtenidas.

Participó como jurado en la I Edición de los Premios Prevencionar en 2016 donde se presentaron casi 400 candidaturas. ¿Es una forma de testar cómo las organizaciones y profesionales están comprometidos con la seguridad, salud y bienestar laboral?

Los Premios Prevencionar 2016 evidenciaron la cantidad de profesionales, empresas y trabajadores que estaban apostando decididamente por la prevención de riesgos laborales. El volumen de candidaturas y la calidad de los proyectos sometidos a evaluación ponían de manifiesto que las cosas, aunque lentamente, se están haciendo bien en nuestro país. El compromiso y la ilusión de organizaciones, empresas y trabajadores, en concurrir a unos premios que les reconozcan su labor preventiva es un claro ejemplo del avance que en las últimas décadas hemos conseguido en relación con la seguridad y salud laboral en España.

Es miembro del Jurado de la II Edición de los Premios Prevencionar. De las 12 categorías existentes, ¿Cuál es su preferida? ¿Porqué?

Es difícil escoger solo una, pues abarcan un conjunto de ámbitos muy diferentes. No obstante, personalmente, la categoría Cultura Preventiva es la que considero más meritoria; y ello, por cuanto la cultura preventiva constituye uno de los déficits más importantes en nuestro modelo de organización socioeconómico, y cualquier acción que se lleve para subsanarlo merece una consideración especial.

¿Cree que son necesarios estos reconocimientos en la gestión de la prevención? ¿Por qué animaría a participar a empresas y profesionales de la PRL en los Premios Prevencionar?

Cualquier iniciativa dirigida a promocionar la seguridad y salud de los trabajadores, no solo es recomendable, sino que es necesaria. Debemos incentivar lo positivo, motivar en la mejora continua, sensibilizar a los agentes implicados de la trascendencia vital de la seguridad y salud laboral. Los Premios Prevencionar son un escenario idóneo para mostrar a la sociedad nuestras buenas prácticas y nuestro compromiso con la vida y la salud, un refuerzo para nuestras organizaciones, empresas y trabajadores, que pueden ver reconocidos sus esfuerzos por mejorar la prevención de riesgos laborales, y, en último término, nuestra sociedad en su conjunto. Cualquiera que tenga algo que aportar a la seguridad y salud laboral, debe contar con los Premios Prevencionar como foro idóneo para darlo a conocer.

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